Estudiante: El objetivo de la práctica zen es despertar. Como médico que trata a pacientes con cáncer y les aconseja sobre la meditación zen, me pregunto qué podemos hacer por aquellos que están empezando a practicar en el hospital. Empiezan utilizando el zen como una técnica de meditación, lo cual está bien, pero ¿qué ocurre en el ámbito espiritual? ¿Qué significa este comienzo?
Maestro Zen Seung Sahn: Lo más importante es que estos pacientes con cáncer, que están empezando a practicar la meditación, hagan el voto de que, aunque no puedan alcanzar la iluminación y practicar el camino del bodhisattva en esta vida, continuarán practicando en su próxima vida. Si su voto es firme, renacerán como seres humanos en un país donde se enseñe y practique el Dharma. Allí encontrarán grandes maestros y tendrán la oportunidad de alcanzar la iluminación y salvar a todos los seres del sufrimiento.
Si alcanzan su naturaleza original, entonces no hay vida ni muerte. Su naturaleza original es clara como el espacio y como un espejo. Al alcanzar este punto, pueden morir en paz, y su gran voto los conducirá de forma natural a renacer como bodhisattvas. Incluso si nacen en un cuerpo no humano o en circunstancias difíciles, entre personas que no simpatizan con el Dharma, su firme voto puede transformar ese nacimiento y esas circunstancias en los de un bodhisattva.
Por tanto, lo más importante es tomar la firme decisión de alcanzar la iluminación y hacer el gran voto de salvar a todos los seres del sufrimiento. Este voto surge de observar profundamente la gran pregunta: «¿Qué soy?» y de mantener una mente «no sé» siempre y en todo lugar. Esta es la práctica zen correcta y el verdadero crecimiento espiritual.
